Actualización, Ficha personal de Soledad – Video: Soledad que aún te niegas a morir – Artículo en Paraguay de hace 2 años: A 41 años del asesinato de Soledad Barrett – Los maestros Mario Benedetti y Daniel Viglietti a dos voces rinden homenaje a Soledad Barret – Hace 43 años asesinaron en Brasil a la paraguaya Soledad Barrett – Soledad Barret (trecho de “Utopia e Barbárie”, doc de Silvio Tendler)

Soledad Barret Viedma
Ficha Pessoal
Dados Pessoais
Nome: Soledad Barret Viedma
País:

(onde nasceu)
Paraguai
Data:

(de nascimento)
6/1/1945
Dados da Militância
Organização:

(na qual militava)
Vanguarda Popular Revolucionária VPR
Brasil
Nome falso:

(Codinome)
Sol
Morto ou Desaparecido:
Morto
8/1/1973
Paulista PE Brasil
Chácara São Bento
Clandestinidade
Dados da repressão
Orgãos de repressão

(envolvido na morte ou desaparecimento)
Departamento de Operações Internas – Centro de Operações de Defesa Interna DOI-CODI Brasil
Agente da repressão:

(envolvido na morte ou desaparecimento)
Cabo Anselmo , Sérgio Paranhos Fleury
Biografia
Documentos
Artigo de jornal
Desbaratado Congresso do Terror Paulista. Jornal do Comércio, Recife, 11 de jan. 1973. Reportagem sobre as circunstâncias em que se deram a morte de Eudaldo Gomes da Silva, Evaldo Luiz Ferreira de Souza, Soledad Barret Viedma, Pauline Reichstul, José Manuel da Silva e Jarbas Pereira Marques, todos considerados terroristas e sobre a Vanguarda Popular Revolucionária (VPR).

Foto
Fotos de Pauline Reichstul e Soledad Barret Viedma, arquivada pela Secretaria de Segurança de Pernambuco.

Foto
Foto do corpo, encontrada no Instituto de Polícia Técnica, PE.

Foto
Foto original e preto e branco de rosto.

Relatório
Documento do Serviço de Informações do DEOPS/SP, de 02/05/73. Traz na íntegra artigo publicado no n. 5 do jornal Campanha, publicado em Santiago do Chile pela Vanguarda Popular Revolucionária (VPR), em protesto pela morte de Eudaldo Gomes da Silva, Evaldo Luiz Ferreira de Souza, Soledad Barret Viedma, Pauline Reichstul, José Manuel da Silva e Jarbas Pereira Marques. O artigo também acusa José Anselmo, o Cabo Anselmo, de traição.

Relatório
Relatório da Delegacia de Segurança Social de Recife, PE, à Auditoria da 7ª. CJM, de 24/04/73. Informa as circunstâncias em que se deram a morte de Eudaldo Gomes da Silva, Evaldo Luiz Ferreira de Souza, Soledad Barret Viedna, Pauline Reichstul, José Manuel da Silva e Jarbas Pereira Marques, membros da Vanguarda Popular Revolucionária (VPR), a localização de outros “aparelhos” desta organização, traz algumas informações prestadas por Jorge Barret Viedma, irmão de Soledad, e alerta sobre “o quão é perigosa a organização citada”.

Relatório
Relatório das circunstâncias da morte de Soledad Barret Viedma, elaborado pela Comissão dos Familiares dos Mortos e Desaparecidos Políticos, e enviado à Comissão Especial Lei 9.140/95.

Relatório
Relatório produzido pelo Comitê de Solidariedade aos Presos Políticos do Brasil em 02/73. Denuncia mortes de presos políticos aos Bispos do Brasil. Documento apreendido pelo DOPS em poder de Ronaldo Mouth Queiroz.

Livro
Viana, Gilney. Massacre da Chácara São Bento. (Mortos e desaparecidos II). Brasília, 29/02/1996. 14 p. Livro em homenagem às vítimas do episódio conhecido como “Massacre da Chácara São Bento”. Traz pequena biografia de Soledad, Evaldo Luiz Ferreira, Eudaldo Gomes da Silva, Pauline Reichstul, José Manuel da Silva e Jarbas Pereira Marques, vítimas do referido episódio.

Jornal/ Revista
Un canto por Soledad Barret. Texto biográfico em espanhol de Nanny Barrett, irmã de Soledad, publicado em periódico estrangeiro.

Ofício
Documentos do Banco do Brasil de Pernambuco, de 12/01/73 e 05/04/73, encaminhados ao Secretário de Segurança Pública desse estado, solicitando dados físicos de Pauline Reichstul e Soledad Barret Viedma, mortas na cidade de Paulista, também neste estado. São solicitados também seus documentos a fim de que sejam incluídos nos arquivos da Comissão de Controle e Prevenção do banco. Em anexo, está a resposta do Secretário de Segurança Pública, de 18/04/73, solicitando a presença do gerente na delegacia a fim de tratar deste assunto, e ainda, nova correspondência do Banco do Brasil, de 04/12/73, reiterando as solicitações acima e reafirmando que as informações recebidas serão mantidas em absoluto sigilo.

Legislação
Comissão Especial de Desaparecidos Políticos. Diário Oficial, Brasília, n. 45, 6 mar. 1996. p. 3711. Apresenta os nomes de pessoas reconhecidas pela Comissão Especial da Lei 9.140/95. Esta lei reconhece como mortas pessoas desaparecidas em razão de participação, ou acusação de participação, em atividades políticas, entre 02/09/61 a 15/08/79.

Parte de livro
Teles, Janaína (org.). Mortos e desaparecidos políticos: reparação ou impunidade? São Paulo: Humanitas – FFLCH/USP, 2000. p.172-176. Lista de nomes dos presos políticos cujas famílias receberam indenização do governo por este ter assumido a responsabilidade pela morte ou desaparecimento dos mesmos.

Soledad que aún te niegas a morir

Cortometraje documental en Homenaje a Soledad Barrett por el Aniversario 42° de su asesinato.

https://www.youtube.com/user/elcuaji1

Cortometraje documental en Homenaje a Soledad Barrett por el Aniversario 42° de su asesinato.

 

A 41 años del asesinato de Soledad Barrett

Hace exactamente 41 años, un 8 de enero de 1973, fue asesinada la recordada compatriota Soledad Barrett en la ciudad brasileña de Olinda, Pernambuco.
 

 http://vientofuerte.com/last/articulo.php?art=22387#.Us1RuNLuLiU

soledad Barret“con tu imagen segura

con tu pinta muchacha

pudiste ser modelo

actriz

miss paraguay

carátula almanaque quién sabe cuántas cosas

pero el abuelo Rafael el viejo anarco

te tironeaba fuertemente la sangre

y vos sentías callada esos tirones

Soledad no viviste en soledad

por eso tu vida no se borra

simplemente se colma de señales”

Mario Benedetti

Muerte de Soledad Barret

Por Carlos Pérez Cáceres
Porque su ejemplo sea bandera de las nuevas generaciones de luchadores

 

Hace exactamente 41 años, un 8 de enero de 1973, fue asesinada la recordada compatriota Soledad Barrett en la ciudad brasileña de Olinda, Pernambuco. El hecho sucedió cuando el equipo represivo de Fleury (el Pastor Coronel brasileño) realizó una operación para mantener, según las nuevas investigaciones realizadas en el  Brasil, la clandestinidad de un infiltrado en la filas de las fuerzas de las organizaciones guerrilleras del Brasil, el hoy conocido cabo Anselmo.
Sobre este hecho se habló y escribió bastante. Sin embargo, muchas incógnitas e interrogantes aún subsisten en la historia sobre la desaparición de la nieta del libertario hispano-paraguayo Rafael Barrett. La memoria de Soledad Barrett requiere que no nos quedemos únicamente con la historia de su participación en el grupo armado Vanguardia Popular Revolucionaria (VPR), sino que merece el rescate de su historia en el Paraguay, en el Uruguay, su paso por Cuba y por otros países.
Memoria y lucha
Proveniente de una familia de luchadores, a Soledad le destacó, además de su accionar solidario, una especial belleza y un don de relacionarse con los demás, dones que la ubicaban de inmediato en el centro de las reuniones. Sin embargo, su presencia se hace más notoria cuando es secuestrada, en Montevideo  por un grupo de nazis que le tajeó el muslo dejándole la cruz esvástica, ante la oposición de ella de cantar consignas antirrevolucionarias. Este hecho sacudió a la sociedad uruguaya que comenzaba a mostrar algunos rasgos de autoritarismo y de violencia sectaria.
Mario Benedetti y Daniel Viglietti dejaron reflejados aquellos momentos en poemas y cantos, que hasta ahora nos hacen sentir aquella época de tantas utopías y sueños.
Luego de aquel episodio y de la apertura de nuevas experiencias, Soledad, seguramente fiel a su condición de luchadora internacionalista, no dejó de viajar por algunos países que la fueron marcando. La Unión Soviética, Chile, Cuba, la frontera de Paraguay y Argentina, a punto de ingresar al país y Brasil, fueron lugares de donde fue cultivando una manera de ver el mundo y, sobre todo, de cómo transformarlo.
Rompiendo lazos 
Cuentan sus hermanos que Soledad por su manera de hablar, de moverse y de expresarse de inmediato se hacía notar por su apertura y, a veces, hasta por su capacidad de entender todo. Sin embargo, en muchas oportunidades pudieron apreciar la firmeza de sus pensamientos y la gran seguridad de sus convicciones. Alberto, hermano de Soledad, recuerda que justamente por estas cualidades, tenía miedo que ella fuera finalmente a combatir en otros países. “Nosotros no queríamos que ella se fuera a combatir al sistema capitalista en otros países. Era un egoísmo de nuestra parte, porque considerábamos que en el Paraguay ella era necesaria por la proximidad de la revolución que se desarrollaba y que nosotros creíamos muy cercana”. En este sentido, los hermanos de Soledad trataron de ejercer un control sobre ella para evitar su alejamiento de las fuerzas revolucionarias paraguayas.
Revolución no tiene fronteras
Soledad, así como otros ciudadanos, no puso fronteras a sus ideales. Podría desarrollar sus ideas en Brasil, como en Paraguay. El objetivo era el mismo. Eran los tiempos que se creía y sostenía que desde el vientre de la violencia nacería una nueva sociedad. Argentina, Uruguay, Brasil, Venezuela, Bolivia y tantos otros países daban ejemplo de una praxis que priorizaba el valor, la valentía, el sacrificio como necesarios para alcanzar el objetivo final.
Finalmente, su escenario fue el Brasil.
En el lejano estado de Pernambuco, el nombre de Soledad volvió a tener alturas insospechadas. La represión –sanguinaria y asesina- no solamente se contentó de terminar con su vida, sino que se atrevió a gestar la farsa, encabezada por el cabo Anselmo, pareja de Soledad, que privilegio su libertad, su vida y sus acuerdos con la represión. Este infiltrado pudo, gracias a sus relaciones con el aparato represivo, asesinar a Soledad y a sus compañeros de ideales en aquel caliente enero de Pernambuco. En posteriores entrevistas y libros publicados, este cabo Anselmo reconoció que fue vital su participación para la el descubrimiento de aquel grupo de guerrilleros que pertenecía a la VPR
Para que Soledad sea conocida en todas sus facetas es necesario que hagamos muchas actividades enfocando sus principales cualidades. Además de señalar cómo fue su muerte, hoy más nunca debemos  reivindicarla, no solamente por sus sueños de construir una sociedad más solidaria, sino porque es hora que su historia se cuente sin los montajes instalados por el sistema.

Los maestros Mario Benedetti y Daniel Viglietti a dos voces rinden homenaje a Soledad Barret.

Viglietti Benedetti ||| Soledad Barrett

Hace 43 años asesinaron en Brasil a la paraguaya Soledad Barrett

La nieta del gran Rafael Barrett luchó contra las dictaduras de Paraguay, Uruguay y Brasil. Fue asesinada en Recife, el 8 de enero de 1973. El cabo Anselmo, un infiltrado por el régimen militar en las filas revolucionarias, la entregó. El Estado Brasileño pidió recientemente disculpas por su asesinato.
Por Andrés Colmán Gutiérrez – @andrescolmanSoledad Barrett y su compañera Pauline Reichstul vendían ropas en la boutique “Chica Boa”, cuando cinco hombres ingresaron con violencia y se las llevaron a punta de pistolas. Fue la última vez que Sonja María Cavalcanti, la dueña de la tienda, las vio con vida.Era un caluroso 8 de enero de 1973, en el barrio Boa Viagem de Recife, estado de Pernambuco. La dictadura militar brasileña devoraba vidas humanas y sueños de libertad.Los secuestradores, que vestían de civil, eran agentes del DOPS (Delegacía de Ordem Política e Social), la Policía dictatorial.

Soledad quedó paralizada al reconocer a uno de ellos. “¡Você…! ¿Por qué…?”, reclamó mientras la llevaban a rastras, sin fuerzas para luchar, según relata Sonja María.

“Era él…”, admitió la dueña de la boutique ante la Justicia Brasileña, 24 años después, al reconocer la foto de “Daniel”, (José Antonio dos Santos, “el cabo Anselmo”), quien en ese momento era amante de Soledad y padre del hijo que ella esperaba, embarazada de 4 meses.

Mucho después se sabría que “Daniel” era en realidad un doble agente de la dictadura brasileña, infiltrado en las filas de la Vanguardia Popular Revolucionaria (VPR), el movimiento guerrillero del legendario capitán Carlos Lamarca, del cual la paraguaya Soledad formaba parte.

Una larga marcha contra las injusticias

Soledad Barrett Viedma nació el 6 de enero de 1945 en Paraguay. Su padre fue Alejandro Rafael Barrett López, único hijo del gran escritor y líder anarquista español Rafael Barrett, quien llegó al país en 1904 y marcó a fuego las luchas sociales de toda una época, autor de importantes escritos de denuncia periodística como “Lo que son los yerbales”, en los que reveló la esclavitud a la que eran sometidos los trabajadores conocidos como los “mensú”.

“El nombre de Soledad reflejaba la ausencia de nuestro padre, perseguido por sus ideas políticas al igual que nuestro abuelo”, relató su hermana Nanny Barrett.

Cuando Soledad tenía solo 3 meses, su familia tuvo que huir a la Argentina, donde pasaron cinco años de exilio.

“Volvimos al Paraguay. Soledad, con su manera de ser tan dulce, despertaba adoración. Tenía una forma de hablar pausada. Era una criatura hermosa, de cabellos dorados y piel blanca”, la describe Nanny.

Incapaz de huir de los genes revolucionarios de su abuelo y su padre, en su adolescencia Soledad empezó a militar en el grupo de los “gorriones”, vinculados al Frente Juvenil-Estudiantil de Asunción y al FULNA, destaca Víctor Duré, en un ensayo sobre la rebelión de los años 50 y 60.

La represión dictatorial obligó nuevamente a la familia a emigrar, esta vez al Uruguay. “En Montevideo, dueña de una gracia especial para la danza folclórica y el canto, ella se convirtió en un símbolo de la juventud paraguaya. No había un acto de solidaridad en el que no fuera invitada a actuar”, recuerda Nanny.

El primer secuestro, en Uruguay

El 1º de julio de 1962, cuando tenía 17 años de edad, Soledad fue secuestrada por miembros de un comando nazi uruguayo.

Quisieron obligarla a que grite consignas: “¡Viva Hitler! ¡Abajo Fidel!”, pero ella se negó. Con una navaja le dibujaron en los muslos una cruz svástica (signo del nazismo) y la dejaron tirada detrás del zoológico de Villa Dolores.

La joven paraguaya militaba ya activamente en los grupos revolucionarios y decidió viajar a Cuba, donde recibió entrenamiento guerrillero. Allí conoció al amor de su vida, el brasileño José María Ferreira de Araujo, con quien se casó y tuvo a su hija Naim.

Un trágico final

Eran años de dictadura y terror. También de lucha revolucionaria… y de amor. Soledad Barrett tenía 25 años de edad cuando perdió a su esposo, el brasileño José María Ferreira de Araujo.

Desde Cuba, José María volvió a Brasil en julio de 1970, para ayudar a consolidar la lucha armada. En setiembre de 1970 fue capturado y asesinado por los militares. Sin saberlo, Soledad viajó a buscarlo, con su pequeña hija Naim, en 1971.

Al llegar y enterarse de la muerte de su marido, la paraguaya decidió incorporarse activamente a la guerrilla brasileña, en su lucha por derrocar a la dictadura.

La VPR la envió a Recife, junto a otros combatientes. Allí se reencontró con Anselmo, un antiguo militante amigo de su esposo, a quien había conocido en Cuba.

El “cabo Anselmo” era un militar que lideró la “revuelta de los marineros” en 1964, contra el Gobierno de João Goulart, y se había convertido en héroe para los guerrilleros. Pero la dictadura lo había captado como doble espía y tenía la misión de delatar a sus compañeros.

“Para no despertar sospechas, Anselmo necesitaba acercarse a alguien respetable y con un histórico de militancia impecable. La víctima ya había sido elegida: Soledad Barrett Viedma”, relata la periodista brasileña Vanessa Gonçalves.

“El cabo se aproximó de la militante y pasó a vivir como su compañero. Soledad se embarazó de él, sin desconfiar de que era apenas un objeto para mantener la fachada de Antonio”, agrega.

El 8 de enero de 1973 fue la “entrega”.

Junto a Soledad, fueron secuestrados: Pauline Reichstul, Eudaldo Gómez da Silva, Jarbas Pereira Márquez, José Manoel da Silva y Evaldo Luiz Ferreira.

Los cadáveres fueron hallados en una granja, en São Bento, municipio de Abre e Lima, cerca de Recife. La abogada Mercia Albuquerque inspecionó los cuerpos en la morgue y relata lo siguiente: “En un barril estaba Soledad Barret Viedma. Estaba desnuda y había mucha sangre en los muslos, en las piernas, y en el fondo del barril, donde se encontraba también un feto”.

Sin embargo, su cuerpo nunca fue entregado y en la práctica Soledad sigue siendo considerada una desaparecida.

A pocos días de haber cumplido 28 años de edad, la revolucionaria nieta del gran Rafael Barret acabó su vida de manera violenta, traicionada por su propio amante y padre del hijo que llevaba en sus entrañas.

Reivindicada en Brasil, poco conocida en Paraguay

En el barrio Jardim Adelfiore de São Paulo, Brasil, en el número 315 de la calle Tarcon, hay una escuela municipal denominada Soledad Barrett Viedma, donde los alumnos la recuerdan como “una luchadora paraguaya heroica, que dio su vida por la libertad”.

También en Santa Cruz, Río de Janeiro, una calle lleva el nombre de la guerrillera que llegó para unirse a las filas de la Vanguardia Popular Revolucionaria (VPR), la legendaria guerrilla del capitán Carlos Lamarca.

En el Paraguay, el nombre de Soledad Barrett aún es ignorado para la gran mayoría de los habitantes, aunque su abuelo, Rafael Barrett, sí resulta más conocido.

Quienes saben algo de la historia de Soledad, la han conocido a través de un poema escrito por el gran poeta uruguayo Mario Benedetti o el cantautor Daniel Viglietti, quienes conocieron personalmente a la paraguaya en Montevideo y le han rendido su homenaje artístico.

Pedido de disculpas por el Estado Brasileño

El pasado 11 de diciembre de 2015, Soledad Barrett Viedma fue declarada oficialmente amnistiada política, post-mortem, por la Comisión de Amnistía del Ministerio de Justicia del Brasil.

“Ese crimen contra Soledad Barrett Viedma es el caso más elocuente de la guerra sucia de la dictadura en el Brasil”, escribió el periodista brasileño Urianiano Mota, autor del libro Soledad en Recife, publicado en 2009.

“Su cuerpo todavía está desaparecido y hasta hoy no fue expedido su certificado de defunción. Declarada oficialmente muerta y desaparecida por responsabilidad del Estado brasileño, Soledad ahora también es una amnistiada brasileña por todas las persecuciones que sufrió en vida”, declaró el presidente de la Comisión de Amnistía, Paulo Abrão.

“Su hija, Ñasaindy Barret de Araújo, recibe formalmente el pedido de disculpas del Estado brasileño”, explicó el titular de la comisión.

Así la canta el artista uruguayo Daniel Viglietti:

“Otra cosa aprendí junto a Soledad

que la patria no es

un solo lugar.

Cual el libertario abuelo del Paraguay

creciendo buscó su senda y el Uruguay

no olvida la marca de su pisada

cuando busca el Norte

el Norte Brasil

para combatir…”.

El gran poeta Mario Benedetti la retrata así en sus versos:

“Con tu imagen segura

con tu pinta muchacha

pudiste ser modelo

actriz

Miss Paraguay

carátula

almanaque

quién sabe cuántas cosas

pero el abuelo Rafael

el viejo anarco

te tironeaba fuertemente la sangre

y vos sentías callada esos tirones…”.

Soledad Barret (trecho de “Utopia e Barbárie”, doc de Silvio Tendler)

Soledad Barret Viedma Militante da VANGUARDA POPULAR REVOLUCIONÁRIA (VPR).Nasceu em 6 de janeiro de 1945, no Paraguai.Casada com José Maria Ferreira de Araújo (desaparecido), tiveram uma filha, que hoje vive no Estado de Santa Catarina.Foi assassinada sob torturas no Massacre da Chácara São Bento, ocorrido no dia 8 de janeiro de 1973, pela equipe do delegado Sérgio Fleury.Juntamente com Soledad, que estava com 4 meses de gravidez, foram assassinados Pauline Reichstul, Eudaldo Gomes da Silva, Jarbas Pereira Marques, José Manoel da Silva e Evaldo Luiz Ferreira.As circunstâncias do massacre que vitimou Soledad e seus companheiros estão na nota referente a Eudaldo Gomes da Silva.De sua irmã Namy Barret:”Seu nome refletia a ausência de nosso pai, que já nessa época era perseguido por suas idéias políticas, como o fora também seu pai, nosso avô, o escritor Rafael Barret.Quando Soledad tinha apenas 3 meses tivemos que fugir para a Argentina, onde passamos a viver num pequeno povoado às margens do Rio Paraná, durante 5 anos; quatro dos quais, nosso pai esteve preso ou perseguido, tanto pela polícia paraguaia como argentina.Regressamos ao Paraguai e Soledad, com seus cinco anos e sua maneira de ser tão doce, se converteu na adoração de quem a via. Tinha uma forma de falar pausada que lhe valeu o apelido de ‘viejita’ entre seus irmãos. Era uma criatura formosa, de cabelos cor de ouro, macios e longos, pele branca e sobrancelhas de cor castanho escuro, quase negro. Não gostava de caminhar, preferia sentar-se e inventar histórias entre longos suspiros que provocavam o riso e manifestações de carinho de todos que a ouviam…Adolescente e exilada no Uruguai, dona de uma graça especial para a dança folclórica, se converteu pouco a pouco no símbolo da juventude paraguaia nesse país, tanto que não havia um ato de solidariedade em que ela não era a artista convidada.Eram tempos de mudanças no Uruguai, a tradição democrática ia perdendo terreno, estava sendo minada. No dia 1° de julho de 1962, Soledad foi raptada por um grupo néo-nazista que a colocou em um automóvel e, sob ameaças de todos os tipos, quiseram obrigá-la a gritar palavras de ordem totalmente contrárias às suas idéias.Soledad se negou. Então, com uma navalha lhe gravaram na carne uma cruz gamada, símbolo de Hitler e a abandonaram em um local escuro, atrás do parque zoológico de Villa Dolores.Era o começo das perseguições, prisões e torturas no Uruguai.Soledad, de vítima passou a ser ‘culpada’ para a polícia e foi de tal forma a perseguição que teve que ir-se. Esteve muitos anos longe de sua família, de sua terra. Um dia conheceu José Maria, se amaram e tiveram uma filha, mas o destino estava traçado, e ele retornou a seu Brasil.Ela em vão o esperou por mais de um ano e decidiu vir a seu encontro. O fruto desse amor é o mais fiel testemunho do triste destino do nosso Continente. Crianças sem pais, sem o direito de serem crianças, sem o direito à felicidade.(Namy Barret – transcrito do Boletim “Hasta Encontrarlos!”, publicação da Federação Latinoamericana de Familiares de Desaparecidos – FEDEFAM, Ano IX, n° 46, mayo-junio de 1991.)Os Relatórios dos Ministérios da Marinha e da Aeronáutica dizem que “foi morta em Paulista/PE em 8 de janeiro de 1973 ao reagir a tiros à ordem de prisão dada pelos agentes de segurança.”

Compañera Soledad Barret, presente!

desde el orgullo latinoamericano

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